Los ciudadanos estan hartos de discusiones entre políticos Normalidad en la jornada electoral de Palma
Además de la jornada electoral de hoy, esta semana hemos asistido a una nueva renuncia del pacto de izquierdas a apostar por la recuperación de la economía de Baleares ante la grave crisis económica.
El pacto de izquierdas ha perdido una gran oportunidad al rechazar la enmienda a la totalidad de los presupuestos de la comunidad para el año próximo, presentada por el grupo parlamentario del Partido Popular. Los partidos que dan apoyo parlamentario al Govern han renunciado a la austeridad presupuestaria y al apoyo a las economías familiares y de los autónomos y las empresas, para mantener su complicado equilibrio interno. Se ha optado, de nuevo, por el reparto por cuotas de partido, en lugar de por la adopción de medidas eficaces contra la crisis económica.
El debate presupuestario, por otra parte, pondrá en evidencia la flagrante contradicción entre el discurso del pacto de izquierdas y la realidad. Hablan de nuevo modelo económico, fundamentado en la industria del conocimiento y en la educación. La realidad es la de la disminución, por vez primera en la historia de la autonomía, del presupuesto en educación. Disminución a la que se añade el recorte en sanidad, que tendrá consecuencias directas sobre la calidad de nuestro sistema asistencial, más allá del conflicto laboral creado por las decisiones de incumplir acuerdos laborales firmados hace pocos meses.
Precisamente el debate presupuestario de mediados de diciembre servirá para valorar la voluntad real de acuerdo por parte del President Antich al ofrecimiento de colaboración lanzado desde la presidencia del Partido Popular. Hoy, los ciudadanos están hartos de que los políticos estemos siempre discutiendo, y quieren soluciones a sus problemas. De ahí la intención del Partido Popular de alcanzar acuerdos en temas llamados de estado que puedan aportar esas soluciones a las grandes cuestiones pendientes de nuestra comunidad.
El Partido Popular ha presentado un total de 13 enmiendas al articulado de la ley de presupuestos y 473 a las diferentes secciones presupuestarias. El president Antich tiene una ocasión magnífica para mostrar su voluntad de acuerdo, con la aceptación de enmiendas importantes del PP a los presupuestos, en lugar de mantener el criterio del reparto entre partidos.
PP y PSOE representan en el Parlament al 80 % de la ciudadanía de Baleares. Es la hora de la responsabilidad, y nos preocupa que ya haya voces, desde el mismo Govern, que cuestionen la oferta de diálogo del PP, oferta que, por otra parte, no es nueva, ya que el PP la ha venido reiterando cada vez que nuevos datos económicos nos situaban ante la dimensión y la gravedad de la crisis.
Las instituciones necesitan la estabilidad que el pacto de izquierdas no puede garantizar. El último capítulo lo hemos vivido en el ayuntamiento de Palma, donde la aprobación de una enmienda del Partido Popular a los presupuestos municipales de Palma ha creado una nueva crisis en el seno del gobierno municipal. Una enmienda dirigida a recortar gastos superfluos para dedicar el dinero a políticas sociales. Y ya tenemos una nueva situación de conflicto. Desde el Bloc municipal, su portavoz, Grosske, dice que confía en reconducir la situación. Una vez más, para el Bloc serán más importantes las sillas que las políticas sociales.