Este blog no pretende sumarse a las reivindicaciones en contra del cambio climático, ni tampoco ponerse del lado de los que creen que cualquier acción es innecesaria o inútil.
Cierto es que hay argumentos que respaldan una ineludible intervención para evitar los posibles efectos de un cambio climático, pero tampoco son pocas las teorías que niegan dicha posibilidad. A ellos habrá que sumarles los científicos que, aún aceptando la existencia de este, piensan que ninguna medida que se lleve a cabo va a mitigar su desarrollo.
Desde este espacio nos posicionamos y creemos firmemente en la lucha contra el cambio climático desde dos principios: el principio de incertidumbre y el principio de precaución.
¿Qué anuncian estos principios?
El primero, el principio de incertidumbre (que nace del conocimiento científico), nos dice que pasamos de un conocimiento pleno a un conocimiento basado sólo en probabilidades.
En segundo lugar, el principio de precaución, que precisó el Consejo Europeo en diciembre del 2000 en Niza, nos dice que cuando una evaluación pluridisciplinaria, contradictoria, independiente, transparente y realizada sobre la base de datos disponibles, no permite concluir con certeza sobre un cierto nivel de riesgo, entonces las medidas de gestión del riesgo deben ser tomadas sobre la base de una apreciación política que determine el nivel de protección buscado.
Es, por tanto, la asociación de estos dos principios, la que define nuestra postura en relación a las políticas que se deben ejercer para combatir el cambio climático.
En lo que concierne al clima, el lenguaje político-científico se ha polarizado entre los activistas ecoalarmistas y los negacionistas. Una politización con fines combativos y electorales que no ha hecho más que agravar el problema y permitir el levantamiento de innumerables velos y cortinas de humo que sólo consiguen alejarnos de una solución efectiva, seria y práctica.
Nosotros pensamos que vale más prevenir que curar. Por ínfimas que puedan llegar a ser las posibilidades de un cambio climático, las consecuéncias de éste, en caso de producirse, podrían llegar a ser desastrosas.
Tenemos muy claro que si se aplican políticas serias y eficaces para combatir el cambio climático, estas no sólo no supondrán ningún riesgo ni merma en nuestra calidad de vida sino que, por el contrario, serán beneficiosas para la sociedad. Pero dichas políticas deben lograrse desemotivamente y sin fobias, con un análisis sensato y riguroso y teniendo muy claro donde estamos, hacia donde queremos ir y de que mecanismos disponemos. Y por ello tenemos que dejar de tomar decisiones alarmistas y acciones populistas que sólo consiguen dar palos de ciego o, en el mejor de los casos, evitar sólo temporalmente el problema. Creemos que las políticas de nuestros gobiernos ( en Baleares y España) en este campo son dispersas y con un horizonte irreal.
Creemos muy seriamente que Baleares debe liderar un cambio en el modelo productivo-energético. Un cambio que nos permita un mayor y más eficaz desarrollo y que, a su vez, sea más respetuoso con el medio ambiente.
Por sus factores insular y turismo, Baleares puede, y debe, comprometerse a abanderar y liderar un modelo realista, acertado y viable con el que ser más fuertes, autosuficientes y, al mismo tiempo, proteger y conservar nuestro medio ambiente y nuestros espacios naturales de manera que, a su vez, mejoremos nuestro nivel de vida y nuestro sistema productivo.
Un intelectual dijo que el ser humano tiene dos objetivos: el primero es el de mejorar las condiciones del planeta, y el segundo es dejar algo nuevo (crear) como legado en nuestra vida individual. Tal vez estos podrian ser los objetivos de nuestro blog.
Quizá seamos muy ambiciosos, pero la meta nos la marcamos nosotros mísmos.